Enfermedad tipo Influenza (ETI)

La enfermedad tipo Inluenza (ETI) es definida por la presencia de fiebre de 38º o mas, acompañada de tos u odinofagia. Puede o no asociarse a mialgias, cefalea, astenia u otros síntomas habitualmente relacionados con la infección por Influenza.
  Si se cumplen los criterios de ETI, el médico deberá plantearse la indicación del tratamiento antiviral, que en el paciente con seguimiento ambulatorio se indicará si el inicio de los síntomas ocurrió dentro de las 48 horas previas a la consulta.
  Sin embargo, la evaluación debe completarse hasta llegar a un diagnóstico clínico preciso, a fin de definir si otras intervenciones están indicadas.
  El paciente con fiebre y tos debe ser evaluado con una radiografía de tórax. La ausencia de opacidades pulmonares descarta la neumonía adquirida en la comunidad (NAC) y avala el diagnóstico de bronquitis aguda. Con este diagnóstico el paciente no requiere antibióticos pero continúa teniendo indicación de tratamiento antiviral si se presenta dentro de las 48 horas del inicio de los síntomas. Lo mismo ocurre con el diagnóstico de exacerbación asmática aguda que cumple criterios de ETI.
  Diferente será el caso de un paciente con exacerbación aguda de bronquitis crónica en el que la presencia de 2 de los 3 criterios clínicos (aumento de la disnea habitual, aumento del volumen de la expectoración, o progresión del caracter purulento del esputo) predicen una alta probabilidad de beneficio con el tratamiento antibiótico.
  En el paciente con neumonía adquirida en la comunidad se deberá evaluar la necesidad de internación y requerirá un tratamiento antibiótico que dependerá principalmente de la edad y de la presencia de comorbilidades. La presencia de derrame pleural siempre deberá ser evaluada con toracocentesis. Una fracción del líquido extraído se enviará a Bacteriología y el resto debe enviarse heparinizado al laboratorio de guardia para la determinación del pH.
  La presencia de tos y fiebre de más de 10 días de evolución obligan a realizar una evaluación diferente pese a la presencia de opacidades pulmonares. La neumonía de evolución subaguda o crónica tiene como etiología gérmenes que no responden a los antibióticos indicados para la neumonía de curso agudo.
  Finalmente, la presencia de tos y odinofagia requiere la evaluación diagnóstica de una posible faringitis aguda. En pacientes niños y adolescentes, presenten o no exudado purulento se requiere la toma de un hisopado de fauces para cultivo bacteriano. El tratamiento antibiótico está indicado sólo ante el crecimiento de Streptococcus pyogenes en el cultivo y su principal objetivo es la prevención de la fiebre reumática.
COMITÉ DE CONTROL DE INFECCIONES.